sábado, 17 de marzo de 2012

Última primera semana.

Uno nunca piensa en que va a llegar un momento así. Porque uno siempre quiere ser chico, y ser dependiente, y no hacer ninguna tarea y jugar todo el día. Y cuando uno es muy chico le tiene miedo al colegio, después a la media, después a la u y finalmente al trabajo. Y aquí estamos. Son etapas que se vencen y tienen lo bueno. Esta semana fue agotadora. El primer día llegué con el colon en la mano, a la vida, me tocaba un tema muy desconocido. Pasé hambre, dolor de piernas, pollos en la cara, vómitos, pipí, el viernes una faringitis asquerosa (quiero morir), mucho que leer (y que mucho no me gusta), mucho que escribir, calor, frío, etc. Nunca había valorado tanto un fin de semana, y eso que recién es la primera semana de lo más parecido a un trabajo que haré. Pero todo eso tiene su recompensa: la satisfacción de hacer lo que quieres, de obtener cosas a cambio, independencia y éxito. La última primera semana.

lunes, 27 de febrero de 2012

Sigo sin entender

Sigo sin entender a las personas. ¿Es tan difícil decir que no de una vez? Hay gente que le teme mucho a quedar como pesado o mala onda. Yo prefiero eso, caerle mal a todo el mundo y que digan "es que ella llega y dice las cosas". Eso se llama sinceridad. ¿Es que para qué quiero ser buena onda con alguien que me cae mal o que no me interesa, entonces cuando esa persona me pida algo yo me haga la interesada y después me corro?. Prefiero rayar la cancha a la primera y chao. Y ser sincera y quedar tranquila conmigo misma, aunque los demás digan que una es enojona, pero no se dan cuenta que eso pasa porque al menos yo siempre digo cuando algo me molesta... tal vez a otra persona esa misma situación le molesta, pero se calla... para no quedar como el enojón. No me importa, y por eso mismo no entiendo a la gente.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Felipe :)


Un día de invierno en el 2008 iba con mi mamá por la calle, precisamente en Lyon con Providencia, cuando de lejos creo ver unos peluches en el suelo, y ella me corrige. "Son perros, vamos a verlos, son esos arrugados que me gustan". Y me enamoré de ellos. Y siempre quize tener uno. Hasta el domingo pasado, que tras trabajar 2 meses y molestar y molestar pude convencer a mi familia de comprarme el perro. Es precioso. Tiene ocho mil cuatrocientas veintucuatro arrugas, hace pipí y popó en el patio, le gusta el cariñito y dormir estirado en las baldosas o en el piso flotante. Tiene pesadillas, ronca y muerde lo que pueda. No le gusta comer y tomar agua solo y le limpiamos sus ojitos con té dos veces al día. Se le afilaron sus dientes de forma muy peligrosa, pero llegó a unir a la familia, todos lo adoran, hasta la hueona de mi hermana, que le tiene miedo a los perros. Me voy, porque toca su limpieza de ojitos. <3

jueves, 19 de enero de 2012

Trabajos

Ir a trabajos voluntarios es otra cosa. Uno no es la misma persona. Yo, por ejemplo, me olvido de lo que detesto estar llena de tierra y lo hago con gusto. Uno valora más las cosas simples, como poder sentarse en un w.c y lavarse las manos. Uno siempre trata de servir al otro sin esperar retribución alguna, pero cuando vez que la gente a la que ayudas te entrega lo que no tiene es un sentimiento inexplicable. Primero te miran extraño, como que invades su espacio y no entienden mucho lo que haces... te ven tirando pitas y haciendo hoyos, cortando tablas y llenando mangueras con agua. Después van viendo los cambios y comienzan todas las retribuciones de la forma que sea: matando la gallina, comprándote helados, buscando lugares de sombra, un abrazo, su compañía, como puedan. Se crea un lazo que jamás se va a olvidar, se cambian las vidas de todos. Nunca me voy a arrepentir de haber invertido tiempo, dinero y salud por todas las vivencias de trabajos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Pros y Contras de la Teletón

Recién pude escribir... exámenes.

Contra:
  1. Es el único día donde se preocupan de los discapacitados y no los miran raro, o les dan el asiento en la micro, o les afirman la puerta
  2. Las empresas se aprovechan con cosas como "50.000 compras y donamos"... ¿y si no hay las compras no donarían? ¿serían capaces de no hacerlo?
  3. La gente a veces se preocupa por no quedar mal. Muchas veces ni se preocupan por el familiar en problemas, el amigo angustiado... pero sí por un extraño que todo el país está mirando que tiene problemas.
  4. No falta el flayte que se aprovecha y revende las entradas. Picantes.
Pros:
  1. Es una fecha que demuestra que la gente es solidaria
  2. Deja en claro que con pequeños aportes se hacen grandes cosas
  3. Muestra el sacrificio que hacen miles de familias por salir adelante
  4. Muchas personas se unen en una noble causa
  5. 27 horas que un país entero está pendiente de lo que ocurrirá y no sólo eso, también aporta

    Qué bueno que hay más pros. Ojalá los contra desaparezcan algún día.



sábado, 26 de noviembre de 2011

10 cosas que pensé en mi última semana de clases.

  1. ¡Este casino nunca más me va a robar mi plata en almuerzos pencas!
  2. Nunca más tendré una ventana larga y asquerosa en la cual estudiaba o jugaba poker
  3. Nunca más me sentaré en estas salas a escuchar a los profes, llegó la hora de la acción xD
  4. Nunca más escucharé esas preguntas hueonas... creo
  5. Nunca más tendré que viajar de un lugar a otro mil veces al día
  6. Nunca más tendré que aprenderme cosas inútiles de memoria para rendir en un certamen
  7. Nunca más compartir con esos compañeros que esperaste este momento para no verlos más
  8. Nunca más faltar a clases, obligada a ir todos los días
  9. Nunca más llenar una prueba
  10. Nunca más me tendré que empelotar para que practiquen conmigo o tocar a mis compañeros empelotados

Todo esto... hasta que se me ocurra meterme a un postgrado y tenga que vivir todo esto de nuevo. Como ven, de dulce y agraz.

martes, 15 de noviembre de 2011

Cómo vivir en una comuna shula

Así no más. Me cambié de casa hace exactamente 1 mes y me vine a Peñalolén, una comuna súper rara, con un alcalde ahueonao. Todavía quedan campamentos por acá y el hueón prefiere pintar los postes rojos con amarillos (¿le gustará la unión española?) y tener hartas camionetas en vez de poner unas casas más dignas y seguridad. Yo llevaba 10 días viviendo aquí y ya me entraron a robar a la casa. Es todo pésimo, porque ahí noté que no hay cámaras de seguridad en toda la comuna, pero en la calle está la cara del alcalde en todos lados. ¿A quién chucha le importa eso? Al puro alcalde.
Es terrible, porque vivo cerca de la cordillera y para llegar a mi u no tengo otra que irme en auto o bajar a vespucio y volver a subir, lo cual me demora más del doble de tiempo que si pudiera irme en micro por arriba. Las micros existen, pero las tengo que tomar en unos lugares tan peligrosos que es imposible. Me demoro 1 hora en llegar al metro los domínicos bajando al metro grecia, en cambio en auto me demoro 30 minutos a la universidad. Musho Lusho.
Hay olor a pipí en todas partes, jaurías de perros vagabundos, gente que en vez de trabajar toca el timbre pidiendo comida, micros asquerosas, paraderos quemados, cosas en la calle como "pantrxca nxnca te olvidaremos" que dan miedo.
Mis consejos para vivir en una comuna flayte son:
  1. Taparse la nariz. Esto puede hacerse con un perro de ropa. Como ya mencioné, hay unos olores asquerosos.
  2. Tener cara de poto si anda por la calle. Así a los flaytes les das susto y no te tratan de robar.
  3. No andar mostrando las cosas que uno trae. En jerga flayte: no te alumbrí po
  4. Hacer de tu casa un bunker. Esto implica subir las rejas o paredes, poner alarmas, púas, cocodrilos, etc.
  5. No contar con los vecinos. Nunca.
  6. Vestirse mal. Si uno va muy bien vestido te cachan altiro.