lunes, 28 de mayo de 2012

La infidelidad

-¿Y usted, está enamorada?
-Sí.
-¿Y cuánto lleva pololeando?
-Casi 4 años.
Y escucho puras carcajadas. Y yo miraba para todos lados con cara de pregunta, no entendía el chiste.
-Mijita - me dicen -, usted ya no está enamorada.
Y siguieron hablando de otras cosas. Y yo seguía sin entender. Hasta que alguien me volvió a mirar la cara de extrañeza.
-¿Usted cree en la fidelidad eterna?
-Sí.
Y siguieron hablando de otras cosas.
Para ellos era tan normal ser infiel, como para mí lo era no serlo. Y sigo creyendo que hay que ser fiel.
Cuando uno es infiel es porque simplemente te equivocaste de pareja. No te entrega todo lo que necesitas. No es por aburrimiento, el ser humano es un animal de costumbres, y si uno lleva años con una persona y no le fue infiel, ya no lo va a ser. Puede que no sea lo mismo que la primera semana de relación, pero como ellos mismos dijeron, hay fases en la relación, y se llega a una en que la estabilidad es tal que con la simple compañía de esa persona es suficiente. No deberías necesitar buscar en otros. Y si lo haces, esa persona nunca fue para ti. Siento que ser fiel es algo demasiado importante, y no sólo con una pareja, debes serlo con amigos, colegas, familia, es algo que no se debe perder nunca, pues si se pierde 1 vez lo más probable es que vuelva a pasar.  ¿Por qué vas a cambiar para satisfacer a otra persona, si cuando uno realmente tiene que cambiar lo debe hacer por sí mismo?
Y como último recurso para defender la fidelidad: no hay que hacer lo que a uno no le gustaría que le hicieran. Si va a ser infiel, termine con su pareja y quédese con la que lo tiente. Hará menos daño, alguien se lo agradecerá.
Puta que me reí con esta teleserie xD.

domingo, 20 de mayo de 2012

No lo conozco, pero me enoja

Así no más. Se puede.
Me enoja la gente que hace mal su pega, y que más encima pareciera no darse cuenta.Y que una pendeja como yo, con 0 experiencia, se venga a dar cuenta de eso significa que la cosa está realmente mal. Una persona (pongámosle "el dostor") que diagnostique a todos sus pacientes diarios con lo mismo ¿no se cuestiona? Así como lo hizo John Snow con lo del cólera. ¿Es normal que todos tengan lo mismo y a todos darle el mismo tratamiento?. Es que todo lo hace mal... desde el trato con el paciente, hasta su examinación y su decisión... ¡todo está mal! ¿Para qué estudió digo yo?.
Señor dostor, desatorníllese de esa silla y jubílese, los que pagan el pato no son sus hijos ni usted, dele el cupo a alguien que de verdad le importe hacer bien su pega.

¿O es muy tonto lo que estoy diciendo?

jueves, 19 de abril de 2012

6 semanas de internado

En estas 6 semanas me he dado cuenta que soy menos autista de lo que creía: extraño el contacto social con gente que tenga un buen CI e intereses similares. Ahora mi único contacto es con gente como 20 años mayor y que sabes que no va a llegar a nada más, porque vas a ser uno más de la larga lista de internos que pasa por una unidad y chao.
También me he dado cuenta lo difícil que es el trabajo interdisciplinario y esas jergas extrañas y responsabilidades que tiene cada profesional. A veces no sabes si pedirle cierta cosa a la enfermera o al auxiliar o a la secretaria. Todo ese papeleo administrativo también es complejo.
Hay demasiadas cosas que uno nunca ve en la universidad y que en la vida laboral hay que saberlas al derecho y al revés. Siento que realmente nos mandan a los leones, ya sea en internado o en la tesis. Pero ese es otro tema, al menos el internado me agrada.

sábado, 17 de marzo de 2012

Última primera semana.

Uno nunca piensa en que va a llegar un momento así. Porque uno siempre quiere ser chico, y ser dependiente, y no hacer ninguna tarea y jugar todo el día. Y cuando uno es muy chico le tiene miedo al colegio, después a la media, después a la u y finalmente al trabajo. Y aquí estamos. Son etapas que se vencen y tienen lo bueno. Esta semana fue agotadora. El primer día llegué con el colon en la mano, a la vida, me tocaba un tema muy desconocido. Pasé hambre, dolor de piernas, pollos en la cara, vómitos, pipí, el viernes una faringitis asquerosa (quiero morir), mucho que leer (y que mucho no me gusta), mucho que escribir, calor, frío, etc. Nunca había valorado tanto un fin de semana, y eso que recién es la primera semana de lo más parecido a un trabajo que haré. Pero todo eso tiene su recompensa: la satisfacción de hacer lo que quieres, de obtener cosas a cambio, independencia y éxito. La última primera semana.

lunes, 27 de febrero de 2012

Sigo sin entender

Sigo sin entender a las personas. ¿Es tan difícil decir que no de una vez? Hay gente que le teme mucho a quedar como pesado o mala onda. Yo prefiero eso, caerle mal a todo el mundo y que digan "es que ella llega y dice las cosas". Eso se llama sinceridad. ¿Es que para qué quiero ser buena onda con alguien que me cae mal o que no me interesa, entonces cuando esa persona me pida algo yo me haga la interesada y después me corro?. Prefiero rayar la cancha a la primera y chao. Y ser sincera y quedar tranquila conmigo misma, aunque los demás digan que una es enojona, pero no se dan cuenta que eso pasa porque al menos yo siempre digo cuando algo me molesta... tal vez a otra persona esa misma situación le molesta, pero se calla... para no quedar como el enojón. No me importa, y por eso mismo no entiendo a la gente.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Felipe :)


Un día de invierno en el 2008 iba con mi mamá por la calle, precisamente en Lyon con Providencia, cuando de lejos creo ver unos peluches en el suelo, y ella me corrige. "Son perros, vamos a verlos, son esos arrugados que me gustan". Y me enamoré de ellos. Y siempre quize tener uno. Hasta el domingo pasado, que tras trabajar 2 meses y molestar y molestar pude convencer a mi familia de comprarme el perro. Es precioso. Tiene ocho mil cuatrocientas veintucuatro arrugas, hace pipí y popó en el patio, le gusta el cariñito y dormir estirado en las baldosas o en el piso flotante. Tiene pesadillas, ronca y muerde lo que pueda. No le gusta comer y tomar agua solo y le limpiamos sus ojitos con té dos veces al día. Se le afilaron sus dientes de forma muy peligrosa, pero llegó a unir a la familia, todos lo adoran, hasta la hueona de mi hermana, que le tiene miedo a los perros. Me voy, porque toca su limpieza de ojitos. <3

jueves, 19 de enero de 2012

Trabajos

Ir a trabajos voluntarios es otra cosa. Uno no es la misma persona. Yo, por ejemplo, me olvido de lo que detesto estar llena de tierra y lo hago con gusto. Uno valora más las cosas simples, como poder sentarse en un w.c y lavarse las manos. Uno siempre trata de servir al otro sin esperar retribución alguna, pero cuando vez que la gente a la que ayudas te entrega lo que no tiene es un sentimiento inexplicable. Primero te miran extraño, como que invades su espacio y no entienden mucho lo que haces... te ven tirando pitas y haciendo hoyos, cortando tablas y llenando mangueras con agua. Después van viendo los cambios y comienzan todas las retribuciones de la forma que sea: matando la gallina, comprándote helados, buscando lugares de sombra, un abrazo, su compañía, como puedan. Se crea un lazo que jamás se va a olvidar, se cambian las vidas de todos. Nunca me voy a arrepentir de haber invertido tiempo, dinero y salud por todas las vivencias de trabajos.